Friday, October 20, 2006



Sonidero Patrick Miller
Mérida 17, Col.Roma entre Puebla y Av.Chapultepec, a tres cuadras del metro Insurgentes







Andrea Tejeda Korkowski
Octubre 24, 2006
Entretenimiento, Comunicación y Sociedad

PATRICK MILLER
El Sonidero

Y comenzamos por preguntarnos ¿qué es un sonidero?, pues es una palabra fuera de lo común, no la podemos encontrar en los diccionarios, y al escribirla en la computadora me la marca en rojo como si la hubiese escrito mal, pero ¡NO!, un sonidero es un sonidero. O más bien, un sonidero es un lugar al que la gente va, específicamente, a bailar. Pero no es una discoteca porque el cover es de 30 pesos, no hay ninguna otra bebida alcohólica más que cerveza, y bueno, agua para el deshidrate, no hay bouncers a los que les tengas que gritar “poncho” o “tiburón” o “vampiro” para que te dejen entrar, y las chicas no se tienen que preocupar si les combina el bilé con la blusa por que en este lugar realmente nadie se fija en ti. El sonidero Patrick Miller es un lugar en dónde, como bien dice su nombre, ponen sonidos musicales y dependiendo del día de la semana se decide que tipo de discos van a tocar. El repertorio es variado, pues en noches de High Energy se pueden escuchar cientos de canciones, principalmente sementeras, muy movida, muy up beat, muy joviales. La noche de los ochentas es una velada en la que Boy George, Depeche Mode, Cindy Lauper, y hasta REM son los intérpretes, pero también hay noches de electrónica, o viejitas pero bonitas (oldies but goodies). Y el principal propósito de atender a este lugar es el ir a bailar, hay gente que baila mal, otros que bailan espectacularmente bien, pero todos bailan, y ese es un detalle que convierte al PM en un lugar mucho más entretenido.

Es un espacio grande, estilo bodega, con luces lazer de colores, al menos cinco bolas diferentes de cristal colgadas del techo, y alrededor de seis bocinas muy potentes para ambientar a la gente. Este lugar fué creado intencionalmente con el único propósito de que la gente, después de haber pagado su cover, y baile toda la noche. Ahora, los treinta pesos que recaudan por persona, mas el dinero que ganan en chelas o aguas (ambas a 15 varos) son los únicos ingresos que recibe el lugar, a partir de los cuales deben pagar seguridad, empleados de limpieza, bar tenders y el mantenimiento del lugar, que a primera vista no parece requerir mucho. Se podría decir que la media de estratos económicos de la gente que atiende es baja-alta y media-baja, aunque a ratos uno se puede topar con otro ser de algún otro estrato. No es un lugar que se promociona masivamente, sin embargo de repente usan el método flyers, o postres en paredes callejeras para anunciar su siguiente evento,. Sin embargo, tambièn cuentan con su página web en la cuál uno se puede enterar de los temas de los siguientes fines de semana, de la dirección, que por cierto, no es nada difícil de llegar, contactos y la historia del lugar. En este sentido, el Patrick Miller es un lugar accesible (tanto geográfica como económicamente) lo cual también lo hace fácil de consumir y localizable. La variedad tan grande de gente que va y su forma de bailar (qué en su mayoría es muy impresionante), el espacio tan austero y al mismo tiempo tan enriquecedor, el ambiente kisch, la selección tan buena de música, el buen ambiente, la diversión que uno se mete, la compañía de los tuyos y de los otros, los incidentes tan espontáneos e inesperado como el ser hombre y que otro se te arrime por detrás y te diga cochinadas, o ser chica y sentir que alguien te mete un agarrón de nalga verdaderamente generoso al pasar por la multitud y que mejor decides ni voltear para no averiguar el sexo de la persona que lo hizo, el ver a gente impresionando con su baile a las personas del círculo alrededor de ellos y que de repente se acerquen otras personas a quitarlos para ahora poder bailar ellos, el sentir y ver la entrega hacia la música y el movimiento por parte de todas las probables ochocientas personas ahí adentro, porque cada día hay una sorpresa nueva, son algunos de los factores que van mejorando y haciendo únicas las experiencias de los consumidores convirtiendo al sonidero en un lugar tan atractivo, tan estimulante, tan social y placentero. En otras palabras, el sonidero Patrick Miller es una de las mejores formas de entretenimiento por la noche que nos brinda otro nicho más en la ciudad de México.

2 comments:

Unknown said...

Es un excelente lugar para todos aquellos q les gusta el high energy y obviamente brincar hasta cansarse... yo soy chilena y fui a ese lugar, al llegar si me espante por ser un tipo de bodega, pero con el paso de los minutos me di cuenta de q es un lugar muy entretenido, donde nadie se fij en ti y hacen competencia de baile, venden solo agua y cerveza, pero la vdd esta genial, todo relax, sin broncas...

Unknown said...

Es un excelente lugar para todos aquellos q les gusta el high energy y obviamente brincar hasta cansarse... yo soy chilena y fui a ese lugar, al llegar si me espante por ser un tipo de bodega, pero con el paso de los minutos me di cuenta de q es un lugar muy entretenido, donde nadie se fij en ti y hacen competencia de baile, venden solo agua y cerveza, pero la vdd esta genial, todo relax, sin broncas...